El inversionista frente a un escenario político desafiante
Alguien con un sueldo fijo elegiría un candidato que le permita mantener su estabilidad. Si tiene una conciencia colectiva, podría buscar propuestas para el bien de la sociedad que conoce. Un emprendedor quizás buscará a quien le deje trabajar tranquilo, que disminuya la delicuencia, y priorice la estabilidad social con un crecimiento económico constante.
Un inversionista en renta variable podría elegir a quien permita un mercado de valores saludable. Mercado que puede crecer aún con corrupción en el Gobierno, con creciente delincuencia y extorsión en las calles y, como vemos en otros países, crecer —hasta— con la economía en retroceso.
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Vamos con el análisis.
Si aplicamos la teoría de juegos, llegaremos a la conclusión de lo que más le conviene a un inversionista, pero no necesariamente al país.
Ver también: ¿Revolut afectará a la banca tradicional?
Proposición
Acotemos que un "promercado" es aquel candidato que no es contrario al mercado de valores, no nos referiremos a quien legisla a favor del mercado en detrimento de la sociedad.
Imaginemos 4 candidatos: K, P, C, B. De estos, tenemos;
- B es percibido como un candidato idealista o soñador, socialista en escencia, con riesgo de afectar el mercado de valores.
- K es un candidato recurrente hambriento de poder, rodeado de personas corruptas, pero considerado promercado.
- P es un candidato extremista cristiano, fariseo y mitómano de facto; sin embargo, claramente es promercado.
- C es el candidato comodín, hábil con la palabra, con básicamente ninguna propuesta, que en apariencia es promercado.
Un candidato promercado lo marcaremos como "V". Un candidato antimercado o posiblemente antimercado, lo marcaremos como "F".
Tenemos dos vueltas electorales, en caso no se gane en la primera vuelta. Por tanto, debemos enfocarnos en que dos candidatos pasarán a segunda vuelta, en donde sí o sí, uno será promercado, y el otro podría ser antimercado, aunque conviene al inversionista que sea promercado.
Lógica
Con la lógica en nuestro auxilio, este sería el resultado:
Escenario 1: Candidato C promercado.
K ٨ P = K ٨ C = C ٨ P ≠ (K ٨ B = P ٨ B = C ٨ B), entonces:
K ٨ P = K ٨ C = C ٨ P → V ٨ V → V
K ٨ B = P ٨ B = C ٨ B → F ٨ V → F
Escenario 2: Candidato C antimercado.
K ٨ P ≠ (K ٨ C = K ٨ B = P ٨ C = P ٨ B = C ٨ B), entonces:
K ٨ P = V ٨ V → V
C ٨ B = F ٨ F → F
K ٨ C = K ٨ B = P ٨ C = P ٨ B = V ٨ F → F
Resumen:
- Como la participación de B siempre nos conduce a F, lo descartamos del análisis porque estamos buscando V.
- En el escenario 1 encontramos 3 posibilidades para tener 2 candidatos promercado en segunda vuelta.
- En el escenario 2 existe una posibilidad para tener 2 candidatos promercado en segunda vuelta.
Ver también: Los primeros 100,000 son los más duros, pero también los más importantes
Conclusión
Se requieren dos candidatos promercado en segunda vuelta para maximizar la probabilidad, por esto debemos utilizar el escenario más retador, es decir el escenario 2.
Apliquemos la teoría de conjuntos para graficar el escenario 2.
Realidad
Si revisan las apuestas online, los escenarios planteados en este artículo podrían ser más reales de lo esperado. No refleja necesariamente mis convicciones como ciudadano que desea lo mejor para Perú.
Siendo así, se plantea este análisis porque una propuesta antimercado, de todas formas implica un retroceso en la economía, ergo en la sociedad. Volvemos al mal menor.
Recordemos que el inversionista se adapta al mercado, es permeable; así como un emprendedor lo es en la sociedad. Nosotros aceptamos y tomamos riesgos altos, hasta los que producen los funcionarios públicos corruptos, en todo nivel del Gobierno. Tú, si trabajas en un Municipio, GR u otra institución del Estado, puede que lo sepas muy bien, más aún si estás en el área (o cercano) de Logística.
El inversionista minoritario (o retail) no tiene influencia en el Gobierno o en las empresas donde invertimos, nosotros no fomentamos ni vivimos de la corrupción, queremos reglas claras y estables para invertir.
Si un antimercado gana las elecciones, sucederá lo mismo que en 2021: la mayoría de inversionistas se llevará su dinero a un mercado extranjero (donde será bien recibido). Es así de sencillo. Pierde Perú, no el inversionista.
¡Queremos invertir en Perú!


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